Difícil

En mi país escasea la confianza en el civismo; las instituciones se derrumban tras el soplido del poderoso; muchos quieren ser protagonistas pero pocos quieren escribir el guión; los generadores de opinión pública hablan sin pensar en las consecuencias; las políticas carecen de compás, o no, el descompás parece ser nuestro compás.